Por Liliana Szapiro — 01/03/2024
Remarcamos también que como efecto de ese nuevo anudamiento y coincidente con el momento de la cesión del fenómeno, la cadena significante se «descongela», lo que se manifiesta en una apertura del inconsciente que posibilita que el sujeto pueda entrar en el dispositivo psicoanalítico.
¿Lacan plantea en el Libro XI de su Seminario, la cuestión del fenómeno psicosomático en relación a la holofrase. En ese caso, podemos decir, lo simbólico ha mordido el cuerpo, −recordando el planteo de Lacan relativo a que cuando lo simbólico muerde al cuerpo el goce se evacúa de él− pero a partir de la cadena significante holofraseada.
Es decir, S1 y S2 están pegoteados, no hay hiancia donde se pueda poner en juego la falta, la falta fundante de la cadena que se repite y que posibilita la aparición del sujeto en el intervalo.
En lugar de la cadena significante mordiendo el cuerpo y haciendo letra, encontramos entonces ahí, en función, un S1 no articulado a la cadena significante, que Miller en Algunas reflexiones acerca del fenómeno psicosomático plantea como de alguna manera absoluto.
En ese mismo artículo Miller hace referencia en relación al fenómeno psicosomático al rasgo unario, pero en tanto que esquivando su indexación por el Otro. Rasgo que marca el cuerpo y que puede ser pensado como una «Signatura rerum», firma de las cosas a la cual hace referencia Lacan en la Conferencia en Ginebra sobre el Síntoma.
Para reflexionar acerca de cómo podemos operar en la clínica con relación al fenómeno psicosomático referiremos la cuestión a las articulaciones teóricas de Lacan en sus últimos seminarios a partir de la escritura del nudo borromeo.
Vamos a puntuar algunas cuestiones para abrir la discusión en relación a este complejo problema:
a) Acerca de la cuestión del Nombre del Padre
Podemos decir siguiendo el planteo de J. A. Miller en el artículo antes citado, que en relación al fenómeno psicosomático «(…) Lacan nos da un enfoque de la metáfora paterna que pone en cuestión el Nombre del Padre (…)». ¿Cómo podemos pensar este planteo, con relación al nudo borromeo?
Recordemos lo que plantea Lacan, el Seminario RSI, en la clase VII:
«Yo reduzco el Nombre del Padre a su función radical que es dar un nombre a las cosas, con todas las consecuencias que eso comporta, porque eso no deja de tener consecuencias, y particularmente hasta en el gozar».
Cuando el Padre que nombra, es decir en tanto nombrante está en cuestión, está en cuestión también la regulación del goce y su articulación al síntoma, operaciones de las que el nudo da cuenta. Operaciones que están en cuestión en el fenómeno psicosomático.
b) El Padre que nombra
El padre que nombra, el padre como nombrante, es condición de la nominación. Recordemos que Lacan habla de la nominación simbólica (síntoma), imaginaria (inhibición) y real (la angustia).
Nos interesa particularmente pensar la cuestión de la nominación simbólica, acerca de la cual Lacan nos dice en el Seminario RSI:
«flor de lo Simbólico, que sucede de hecho bajo la forma de síntoma.»
Nos interrogamos cómo opera la nominación simbólica respecto al fenómeno psicosomático al estar en este caso en cuestión el Nombre del Padre en tanto que nombrante.
Lacan nos dice que la Función Paterna es el anudamiento mismo del nudo borromeo de tres y el cuarto toro que anuda la cadena de cuatro. Podemos pensar que en el fenómeno psicosomático se trata de una falla singular en este anudamiento que tiene efectos sobre la nominación simbólica.
Por supuesto que esta falla singular de la función paterna, tendrá efectos sobre la regulación de goce de la que el nudo da cuenta. Podemos pensar que el efecto de esta falla se manifiesta en ese «congelamiento» de goce al que se refiere Lacan en la Conferencia de Ginebra. Es tal vez desde ahí que podemos pensar la frase de Lacan en esa misma Conferencia:
(…) «que al psicosomático hay que abordarlo a partir del goce específico en su fijación».
c) FPS en análisis
La cuestión será pensar cómo poder operar en el análisis, para que esta Función del Padre como nombrante opere plenamente, produciendo una nueva regulación del goce, propiciando el «descongelamiento» del goce «especifico» en su fijación.
Se constata en la experiencia clínica que trabajando en la línea de lo que podríamos quizás llamar «suplencia del Nombre del Padre» el fenómeno psicosomático cede.
Me pregunto si se trata de suplencia o del resultado esperable de cualquier análisis recordando lo planteado por Lacan en La respuesta a André Albert, donde plantea que «la intención del psicoanálisis es incitar al sujeto a pasar por el buen agujero (de lo simbólico) que le es ofrecido a él como singular».
Recordemos al respecto también el planteo de Lacan en la tercera clase del Seminario RSI, donde dice que lo esencial del Complejo de Edipo, de la Función Paterna es el anudamiento y que «(…) es en eso que el análisis opera».
Por lo pronto, en la clínica del fenómeno psicosomático creemos que la cuestión que está puesta en primer plano será que ese anudamiento, que en última instancia es la función del Nombre del Padre, pueda ser realizado de otro modo.
A partir de nuestra experiencia clínica podemos constatar que al orientar la cura en los casos de sujetos que padecen dolencias psicosomáticas, hacia una «reparación» o «suplencia» del Nombre del Padre que propicia la operación de nominación simbólica se puede producir un anudamiento diferente y el FPS cede por añadidura. Remarcamos también que como efecto de ese nuevo anudamiento y coincidente con el momento de la cesión del fenómeno, la cadena significante se «descongela», lo que se manifiesta en una apertura del inconsciente que posibilita que el sujeto pueda entrar en el dispositivo psicoanalítico.
Es interesante también remarcar, que en el momento en que el FPS cede lo que aparece en primer plano es la angustia, que ubica Lacan en el nudo entre Imaginario y Real. Javier Aramburu (1997) en el panel «El cuerpo entre ciencia y transferencia» en las Terceras Jornadas del Círculo Analítico de Psicosomática (CAP) ubicaba al FPS en el nudo justamente, entre imaginario y real.
d) El Triskel
Nos parece interesante, en relación al FPS y en relación a la afirmación de Lacan de que es algo profundamente enraizado en lo Imaginario recordar la referencia que Lacan hace al Triskel.
El plantea en relación a este punto en su clase del 15 de abril de 1975:
«Tres que consisten sin hacer nudo, es ‘el Triskel’, el Triskel, que no es un nudo no se inscribe más que por la consistencia (recordemos que Lacan hace equivaler su noción de consistencia al registro de lo imaginario en el nudo). Freud ha llamado a eso el rasgo unario. El no podía decir mejor los componentes del nudo. Y puso por delante que no hay amor sino por lo que del Nombre del Padre hace bucle entre los tres, hace bucle de los tres del Triskel».
Así pensamos que es relevante pensar la cuestión del Triskel, rasgo unario con relación al fenómeno psicosomático.
Notas
Nota 1: el presente escrito es una reelaboración de un trabajo publicado en Elementos para una teoría y clínica lacaniana del fenómeno psicosomático. Grama Ediciones. Buenos Aires. 2011.
Nota 2: para lectores interesados en profundizar este enfoque se sugiere prestar atención al siguiente seminario dictado por la autora.

