Sobre los ritos de iniciación femenina. La fiesta de quince. Con Paula García en el noticiero de Canal 13. Entrevista a Liliana Szapiro.
La llegada del confinamiento transformó de manera abrupta uno de los ritos de pasaje más esperados: la celebración de los 15 años. Lo que antes era una planificación de meses centrada en fiestas y viajes, se convirtió, de un día para el otro, en una realidad de festejos virtuales y planes suspendidos. Este cambio no solo afectó a las adolescentes, sino que puso a prueba la capacidad de contención de las familias, quienes debieron procesar su propia frustración para acompañar a sus hijas en la asunción de una nueva etapa vital en un contexto de incertidumbre
Puntos clave de la entrevista:
- Impacto emocional en el entorno: Muchas veces, la angustia por la cancelación de la fiesta es mayor en los padres y familiares que en la propia joven, debido a las ilusiones depositadas en el evento por parte de tías, abuelas y el entorno cercano.
- El respaldo familiar como amortiguador: Si los padres logran acompañar a la joven con alegría y validar su transición a la femineidad, el efecto de no tener la fiesta en la fecha prevista no resulta tan traumático.
- El dilema de los 16 años: Existe una percepción de que festejar a los 16 años «ya no es lo mismo» que a los 15, lo que genera dudas sobre si seguir adelante con el evento o si este perderá su significado original.
- Comparación y deseo: Las jóvenes que vieron a sus hermanos mayores tener celebraciones tradicionales suelen sentir una frustración adicional, ya que desean repetir esa misma experiencia que el confinamiento les arrebató.
- Reinvención del festejo: Ante la imposibilidad de los grandes eventos, las familias recurrieron a celebraciones íntimas y virtuales, utilizando herramientas como Zoom, globos y vestimenta formal en el hogar para no dejar pasar la fecha sin un reconocimiento.
- La esencia de la celebración: Lo fundamental no es solo el evento físico, sino que el entorno pueda escuchar el deseo de la joven y acompañar su crecimiento, entendiendo que la celebración sigue siendo un hito simbólico importante más allá de cuándo se realice.
— por Liliana Szapiro [Proyecto Asistir]

